LA CORRUPCIÓN TAMBIÉN TIENE SU CAUSA EN LA IMITACIÓN

Esta semana, el portal contralacorrupcion.mx publicó el artículo Corrupción por Imitación, el cual concluye que los ciudadanos se corrompen fácilmente al tener gobernantes o políticos corruptos, de igual forma, los hace estudiantes al ver el mismo patrón.

El artículo fue escrito por Nicolás Ajzenman, profesor asistente en la Escuela de Economía de Sao Paulo e investigador afiliado del Instituto de Economía del trabajo y tomando como referencia a   Alexis de Tocqueville,  pensador, jurista, político e historiador francés, precursor de la sociología clásica y uno de los más importantes ideólogos del liberalismo.

En el también análisis, el profesor Aizenman, destaca que el valor cívico por excelencia, es la honestidad, que la honestidad de los ciudadanos no es solamente importante en sí misma, que es una norma que sirve para facilitar la cooperación impersonal y, por lo tanto, los intercambios mutuamente beneficiosos entre individuos.

Afirma que la honestidad nos sirve para resolver los problemas de acción colectiva característicos de la vida en sociedad y que cuando nos comportamos de forma deshonesta, que evadimos impuestos o no pagamos la tarifa del metro, estamos afectando el bienestar de otros ciudadanos y más generalmente, el bienestar general.

Afirma que en México, las normas sociales vinculadas a la honestidad están deterioradas y que según la última edición de la World Values Survey, solo un cuarto de la población mexicana considera que “nunca es justificable” pedir un beneficio social al gobierno cuando al ciudadano no le corresponde: un acto de completa deshonestidad.

Señala que a hipótesis de la corrupción por imitación, que parece muy razonable e intuitiva porque muchas veces las señales sobre las normas sociales que perciben los ciudadanos son confusas, ya que los líderes prominentes (aquellos que son más visibles que el resto) con su comportamiento nos dan una idea sobre qué es lo socialmente aceptado (es decir, sobre cuál es “la norma social”) y que no.

La corrupción, afirma, es aprender con el mal ejemplo, porque si vemos al presidente municipal que ha estado varias veces preso por corrupción, entonces las auditorías de gasto de su gobierno actual y mostrarán que ha desviado 80% de los fondos hacia actividades no contempladas por la ley, una forma de que los ciudadanos hagan lo mismo en la vida diaria.

Por lo tanto, la corrupción tiene un efecto multiplicador, así que el comportamiento de los líderes importa, pero importa en un sentido que excede lo meramente transaccional, ya que si buenos lideran con el ejemplo inducirán cambios de comportamiento entre los individuos y, más importante aún, terminan dándole forma a sus valores y sus creencias que, en última instancia, forman la cultura cívica de una sociedad.

La transparencia, evaluar gobiernos que cumplan con políticas anticorrupción, forma parte de la estructura de trabajo del Consejo Cívico de Instituciones de Coahuila, motivo por el cual este tipo de investigaciones entran en el esquema de trabajo diario.

Si quieres conocer más sobre el artículo accede aquí:

https://contralacorrupcion.mx/corrupcion-por-imitacion/